LA ENTOMOLOGIA: ESPACIOS Y PAISAJES
"Una reflexión sobre la provocación sensible y la realidad interior"
Enjambre encapsulado
Anélido pedunculado
presentando el ingluvio
Redneweyweb
Irdecap combus en la brisa
Es a través del microscopio, cuando al aumentar considerablemente la escala, aparece en la retina todo un asombroso y distinto espacio lleno de luz difuminada; espacio filtrado por multitud de sustancias yuxtapuestas, flujos y tramas, estelas y extraños paisajes por donde circulan y se acumulan pequeñas entidades, extraños microorganismos de variada morfología que se entremezclan en un ir y venir incesante repitiendo y consumiendo en un breve espacio de tiempo todo su ciclo vital.

Ajeno a la actividad del hombre, discurre en las Islas Canarias este acontecer paralelo. Dentro y por encima de la singular flora endémica carnosa y retorcida, de voluptuosa condición, se organizan variadas escenografías, espacios entrelazados, minúsculas mallas y esteras donde discurren extrañas procesiones, se arrinconan amenazadores enjambres, se suceden mortales acoplamientos y se producen múltiples nacimientos. Allí quedan cientos de sedosas cápsulas temblando en la ligera brisa, ancladas con invisibles filamentos plateados a las hojas de verodes, henequenes y cardones.

Penetrar en esa muda dimensión sería ahora el desafío, reinventar las actitudes y remedar otro ciclo vital desconocido: fabricar otros espacios, analizar otros paisajes; percibir los aleteos, las vibraciones y temblores, detectar los efluvios, descubrir los mimetismos.

Reconstruir los penetrantes olores, los humores ambarinos; atrapar los colores iridiscentes y percibir el polen que flota en el ambiente. Sorprender la succión, interrumpir el libamiento, escuchar el chirrido de los élitros; asistir a las mutaciones, suponer la descompuesta mirada de mil imágenes esféricas, comprobar la variabilidad de la pinza o contrastar la inyección de los diferentes estilos bucales.

Otro espacio, otro paisaje microscópico, otras conductas, otro azar combinado con leyes de convivencia inexorables, instintos asesinos, simbiosis y convivencia, afán reproductor irrefrenable.
Todo sucede desde siempre, todo repitiéndose en cada ciclo diverso.
Rebuscando en mi propia experiencia plástica surge otra vez el mundo de lo microscópico al igual que a finales de los setenta, donde los paisajes del mundo de los insectos, escenografías de tinte surreal, estaban ya cuajados de multitud de entidades autónomas, circulando y orbitando a través de todo el ámbito bidimensional, en aquel entonces construído con una tercera dimensión ficticia. (Atausto, El guardián en la Barrera, el Lago en la Meseta, etc...).

Buccihorcurn de
la arcilla
Reconocimiento de
las gládulas venenosas
Evaginación

Pero ahora y desde la misma obsesión, desde la misma insistencia, se trata de crear un nuevo sistema de relaciones; como dice Demetrio Paparoni en su reciente texto, a propósito de la exposición realizada en el Centro de Arte Reina Sofía y titulada "La Abstracción Redefinida." Se ha afirmado una pintura humanístico-relacional cargada de misterio y de magia interesada en lo espiritual, en lo metafísico y privada por tanto del sentido de lo absoluto que había caracterizado al arte abstracto y figurativo de los años cincuenta".

Se trata ahora de establecer nuevas situaciones, de conseguir desde una visión más abstracta, vínculos con el medio físico y espiritual que nos circunda manteniendo un equilibrio inestable entre el concepto y la emoción.

Ese mantenerse a la búsqueda de la abstracción desde la aparente desintegración, desde un vínculo vago y difuso con la realidad física, me sitúa en el centro de un difícil movimiento inestable, sin renunciar a esa unidad propiciada por la misma naturaleza del hombre."(Veneración al todo que nos rodea de una manera invisible" R.H. Francé)"

Simbiosis vegetal Jaula de grillos Enjambre heart

Buscar la unidad y la esencia misma de las cosas a través de la heterogeneidad y diversidad, llegar a la simplicidad, a los conceptos globales y sencillos al estudiar "las diferencias esenciales entre plantas, animales y hombres" (Raul Hans Francé).

Según anota en los márgenes de su biografía sobre Mies Van der Rohe, Fritz Newmeyer, "(La palabra sin artificio)", existen más de cuarenta títulos de Hans Francé en la biblioteca de Mies, todos ellos relacionados con la búsqueda de la esencia de las cosas; todos estos títulos tratan de "(la vida afectiva de las plantas)", "La armonía de la Naturaleza" ó "Viaje por el actual mundo primigenio".

Ese autor, R.H. Francé, junto con Leopold Bauke ("Herramientas de los animales") o Frederick J.J. Buytendijk ("La sabiduría de las hormigas") o Martin Philipson ("Los sentidos de las plantas") al igual que en el comienzo de los años veinte, han servido ahora para mí como un fuerte arranque inspirador, a la vez que solidifican y fortalecen una personal visión del mundo que ha quedado insistentemente expresada en mis diferentes textos y en mi obra plástica a lo largo de más de veinte años.

Muestra larvaria acuosa
Ovorriterne nidos
Esquema de la inyección
de los estímulos bucales
Enjambre abisal II
encapsulado

Los títulos seudocientíficos y aparentemente técnicos desde un punto de vista biológico (partenogenesis arrenotoca, exuvia de subimago, redneweyweb o ternui rostritermes en cría, o la caída de los élitros, la ráfaga dextrogira en posición, o la eclosión roja y negra sobre referencia diédrica, etc...) buscan al centrar todavía más toda la obra a través de la alusión a una realidad agitada y distinta, en constante movimiento y continua transformación, un reino primigenio y esencial sobre el que rigen por encima de las geometrías, especiales principios ordenadores.

Y en ese equilibrio inestable no puede soportarse la pintura sólamente en su cualidad, en su cromaticidad, luminosidad y textura, sino que por encima de las formas diversas resultantes fluye la idea de un todo absoluto que todo lo ordena.

Las referencias científicas de los títulos también remite al reino de lo diverso, de los animales microscópicos, introduciendo al espectador en un especial mundo poco conocido pero muy activo donde el hallazgo de lo distinto amplía el ansia clasificadora y nominadora de infinidad de variantes morfológicas esenciales, lo que genera una actitud curiosa y además eufórica.

Linneo, como clasificador de multitud de nuevas formas vegetales y zoomórficas también sentiría esa alegría del descubrimiento científico que posibilita la denominación y clasificación interminable de nuevas entidades.

Este afán clasificador entronca con la anécdota Borgiana del diccionario Chino, y también con la estrategia plástica del pintor catalán Zush, que arranca en sus experiencias pictóricas de todo un nuevo mundo personal e inventado pero siempre vinculado a una veta paralela y tangible en el mundo real.

Esta coartada relacional, de referencia débil con el mundo físico, da a esta nueva aspiración abstracta un horizonte distinto de aquella otra abstracción de principios de siglo, de Malevich a Mondrian o de (Kandinsky a Klee), tal y como manifiesta Paparoni, "La abstracción redefinida entona un canto distinto de la pintura... Todo esto remite a la búsqueda de la unidad propiciada por la misma naturaleza del hombre, del individuus, es decir, etimológicamente de lo "no dividido". El equilibrio viene dado por la unión de los opuestos que se buscan y se apaciguan entre sí".

También a través de los títulos de esta última obra, y sobre todo a través de la pequeña serie titulada "Muestra larvaria acuosa" se evidencia el deseo de moverse en un campo bidimensional paralelo al real, de aquellos microorganismos atrapados entre dos cristales y que viven en una solución coloidal siendo visibles sólamente a través de tintes y luces que emanan de focos centrales difuminadores, de una luz que se expande por todo el campo del microscopio.

La bidimensionalidad vendría casi por olvido de la tercera dimensión de esos corpúsculos flotantes en su medio, donde el grosor de esas pequeñas entidades es despreciable.

Las formas cerradas a modo de lentejas o aquellas filamentosas son primitivas y esenciales y de por sí distintas unas de otras pero todas ellas flotando en el medio acuoso.

Queda entonces enlazado el medio difuso con una especial y sutil geometría que relaciona y puntúa las formas en el vacío, centrando la atención y las referencias visuales en temas posicionales: En definitiva, todo se construye y se congela en un instante, en ese mundo activo y en constante movimiento, generando tensiones y relaciones entre una forma primitiva y otra de distinta morfología y condición.

Esas formas quedan fijas de manera singular en el campo bidimensional, entendido este como muestra microscópica o como ventana, marcando un punto o posición en el espacio.

Pero son los intersticios que quedan entre los apretados enjambres, la burbujas de aire encajadas entre las glándulas venenosas, abiertas en ese medio acuoso, los verdaderos protagonistas de esa abstracta escenografía donde todo queda estructurado a través del aire o el líquido invisible circundante, donde el ojo humano no puede soportar ni tanta tensión ni tanta realidad en una lucha constante de indefinición entre lo concentrado y lo disperso.

Procesionaria con ondulex
de caparazón blando
Variabilidad de la pinza
Ovularia (Plaga I)
Eclosión insectaria

Frente al deseo de consolidar un concepto o idea del mundo, de aprehender una visión esencial de las cosas se mantiene el intento de domesticación de un puñado de símbolos y escrituras evocadas y pensadas por antiguas civilizaciones, pasando a la vez a revivir tiempos imposibles y pasados; para sentir y mezclar con las manos los pigmentos naturales aglutinados con grasas animales,... para evocar febrilmente aquellos momentos frenéticos y apasionados, aquellas ansias figurativas del hombre primitivo y poder acariciar con los dedos coloreados las distintas texturas de las cuevas aristadas.

Detrás de cada experiencia artística personal está un conjunto de estímulos y nostalgias que aparecen y desaparecen en el trasiego cotidiano, y se agolpan y acumulan haciendo masa con los distintos interrogantes que surgen del interior de la propia conciencia, los insistentes repiqueteos de siempre, que afloran inevitablemente en el enfrentamiento solitario y obsesivo con el hecho artístico. (Texto Despojos en el desierto. F.B. op.cit.1992).

Desde finales de los años setenta, en mi otro texto titulado "Ventana" y aparecido en la revista Fablas,1978 enunciaba todo un torrente de estímulos y recursos formales, mezclándose la presencia del agua con el mundo primigenio de los invertebrados, con lo verde-frondoso, lo relacionado con el bosque, a la vez que me interesaba en el otro extremo con lo seco y con lo desértico arenoso. ("Lo Seco:Erosiones y Perturbaciones" F.B. 1993).

Por aquellos años y aún ahora, me interesaba de manera especia, y ya en el territorio de la pintura, las experiencias artísticas de Iheronimus Bosch (Tríptico "Atausto", "El lago en la Meseta", "Hacia afuera", etc...) Y también toda la obra de Arshile Gorky y Roberto Matta, y aquel primer Miró surrealista, conjuntamente con las singulares visiones de Michaux y André Masson que con otras influencias más recientes (Frankenthaler, Millares, Cy Twombly, Tapies y Beuys mantuvieron fija mi admiración y mi atención durante un gran período de mi actividad artística, estando aun hoy sus experiencias en mi memoria.

Estas preferencias y elecciones coinciden en la mayoría de los casos por esa especial manera dispersa y pletórica de disponerse la forma dentro del campo de lo pictórico que además se conjugan y yuxtaponen en otro orden de cosas con la preocupación por la universales interrogantes del Hombre sobre lo que hay Más Allá, fundamento principal de todas las religiones, conectando asimismo con la Filosofía Hermética que se encierra en los tratados de Hermes Trismegisto y en la Cábala Mística. (Despojos en el desierto: La geometría en la arena".(Texto 1992 F.B.).

El deseo de moverse entro lo escurridizo, entre lo que está en continuo hacerse, es sin duda el principal riesgo y el fundamental atractivo; El construir sin que aparentemente se construya, el decir sin que aparentemente se diga, es la principal ocupación.

Las claves permanecen en el interior del proceso mismo, dentro de la especial urdimbre que soporta la sustancia pictórica en su ciclo evolutivo.

Y en los momentos solitarios donde uno intenta descubrirse, se hace difícil detectar con nitidez aquello que viene siendo el esencial motivo de la obsesión; Una amalgama ambigua y borrosa de visiones, luces, reflejos y sensaciones, cosas de diversa condición que se entremezclan y extienden por todo el campo bidimensional disolviéndose hasta ocupar cada centímetro cuadrado de la lona de algodón y que establecen al final del proceso una escondida y hermética geometría que todo lo ata y relaciona, dejando sin embargo aflojado aparentemente todo.

Toda esta operación se mantiene fuera del alcance de lo exacto, de aquello que se conoce, de lo totalmente acabado y definido, de todo lo que se considera vencido y descifrado. El resultado plástico de todo esto debe de ser conscientemente controlado y elevado voluntariamente a esos extremos exasperantes y desaforados.

Fdo: Félix Juan Bordes Caballero


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