Ramas. Infografía. 153,5 x 92 cm. 1999
 

La bifurcación en la obra de Manuel Suárez Castro, si bien coincide con esa libertad transvanguardista y posmoderna  -que provoca en el artista finisecular la tentación y consiguiente incursión en cuantos lenguajes, procedimientos y formatos estime oportunos para la consecución de su discurso personal-,  obedece además  -y prioritariamente-  en su caso, a un trágico desenlance que la azarosa y despiadada "ruleta de la vida" le ocasiona en un fatídico instante: Hace tres años, uno de tantos accidentes que acontecen a cada segundo en el planeta, quebranta violentamente el transcurso de su existencia, resultando  -inocente víctima-  irreversiblemente tetrapléjico.  Nacido en Caracas (de padres canarios) retorna a Tenerife donde comienza sus estudios de Bellas Artes, obteniendo su licenciatura por la universidad de Barcelona, en al especialidad de escultura, disciplina en la que evoluciona y presenta públicamente su obra desde comienzos de esta década en diversas exposiciones de Tenerife, Cataluña y Andorra.  A partir de 1996, a raíz del mencionado suceso, recomienza con encomiable estoicismo una nueva vertiente de expresión creativa-artística, que, desarrolla y enriquece con una amplia y densa formación informática, conjugando, con la pericia característica del genuino artista, las múltiples posibilidades derivadas de este incipiente pero colosal y revolucionario medio.  Sus esfuerzos se materializan en las diversas obras que en estos últimos años expone en Toledo, La Laguna, San Juan de la Rambla y Santa Cruz.  Culminando hasta el presente esta nueva etapa en las refrescantes, poéticas, misteriosas y rotundas "metáforas" que presenta en esta exposición. La azarosa dinámica evolutiva de los recursos re-creativos del artista  -experta en abrir un esplendoroso cauce allí donde el ojo del profano nada advierte-  compensa y reporta a M.S.C. estas poderosas imágenes, alumbradas por su voluntad e inspiración, en las que una vigorosa naturaleza arbórea, pletórica de ramificaciones nerviosas, cautiva nuestra espectación, tras la metafórica barrera virtual que fragmenta su unidad.
 

Fragmentos de infografía. 1999