
Entre las muchas "etiquetas" que ninguno de los artistas contemplados
está dispuesto a soportar a sus espaldas -como definitoria
predominante de su actividad- aunque tampoco "trabados" con o por
ellas, se encuentran los "multi-media" que, en el caso de Marcos Molina,
no pueden representarse o reproducirse adecuadamente en un formato como
este (libro-catálogo: visual, legible, tangible e incluso oloroso,
pero que no suena). Las reproducciones fotográficas de sus amplificadores
(a los que M.M. atribuye el genuino protagonismo del fenómeno musical
contemporáneo) debería bastar al espectador "iniciado" (en
la musica) para hacerse una remota idea de lo que sus instalaciones podrían
"significar". En las diversas apariciones públicas de este
artista plástico, el formato de instalación constituye una
de sus constantes, encontrándose en ellas siempre presente, el elemento
sonoro, quizás como herencia o lastre de su vinculación profesional
al mundo de la música (M.M. es saxofonista de conservatorio, además
de técnico de sonido e iluminación). La incorporación
de proyecciones, imágenes filmadas o el vídeo recorren el
conjunto de sus trabajos a lo largo de su trayectoria, en los que denuncia,
testimonia o caricaturiza variados dislates, paradojas y anacronismos del
babélico contexto sociocultural que nos acompaña en este
inminente umbral milenario: Licenciado por la Facultad de BB.AA: de la
Universidad de La Laguna en la especialidad de escultura, de cuyos recursos
y procedimientos tradicionales se distancia prontamente, conservando exclusivamente
el carácter tridimensional que es común a todas sus intervenciones
o iniciativas artístico-plásticas, entre las que nos encontramos
también con acciones y performances con ciertas vinculaciones al
body-art y en todo caso al arte conceptual. Entre sus propuestas
-que son habitualmente producto de ideas iconográficamente simples
y espontáneas- destaca su monumental instalación de
trozos de piel de cerdo envasadas al vacío entre plásticos
transparentes que conjuga paradójicamente el esteticismo con la
escatología.
