POCO  ANTES
 
 

Por Ernesto Valcárcel Manescau
 
 

Con esta exposición se completa un proyecto que, desde su originaria concepción, se prevee y anuncia itinerante y subdividido en tres fases, la primera de las cuales se inaugura en 1996 con el título de "FIGURACIONES INDIGENAS", seguida de "TELURICA SECRETA" en 1998 y, por último, POCO ANTES (Tenerife, Diciembre de 1999) – POCO DESPUES (Las Palmas  de G. C., Febrero del 2000).
 Tal como se prescribe en el proyecto original (publicado en el prólogo de "Figuraciones indígenas"), el contenido de esta tercera muestra recoge una selección de manifestaciones artísticas con las que –sintonizando tantas ópticas diversas como artistas la componen- se pretende organizar un discurso plástico o visual, que testimonia la herencia y la vigencia de aquellos lenguajes con un coloquial o dialéctico acento conceptual, junto a los que derivan de la incorporación –como incipiente pero revolucionaria herramienta- de las tecnologías menos ortodoxas (desde la fotografía a la infografía).
 Al igual que en las muestras precedentes y por las mismas razones (limitaciones presupuestarias, espacio-temporales o de comunicación) muchos de los artistas que inicialmente hubiera querido incorporar –y cuya aportación habría enriquecido sensiblemente esta propuesta- no llegaron ni siquiera a ser convocados (como, Fernando Larraz, Sergio Brito, Francisco Alemán, José Ruiz, Eileen Yaeger, Isora Diaz, entre otros). Concentrándonos así en el trabajo de 15 artistas (5 de G. C., 4 de Tenerife y 6 más de diversas procedencias: Fuerteventura, Lanzarote, La Palma, Zibabwe, Madrid y Amsterdam) pese a cuya dispersión natal y residencial, poseen en común el hecho de que, sus trayectorias artísticas, se encuentran principalmente vinculadas al territorio insular Canario.
 También en esta ocasión, el título elegido admite una doble interpretación, cuya acepción principal (amplia y oportunamente desarrollada en el texto subsiguiente) nos remite a lo que, POCO ANTES del presente (hacia finales de los 60) originó la obsolescencia de las vanguardias y de la modernidad, así como la proliferación de nuevos comportamientos y espectativas derivados de los "mass-media", el progreso tecnológico, el incremento de los medios de información/comunicación y, consecuentemente, el nuevo carácter global de la fenomenología sociológica.
 Si bien es cierto que la elección definitiva del título, no quiso privarse de la posibilidad de se alar el evento con fecha tan celebrada como la que corresponde a un cambio de milenio. Naturalmente, estamos suscribiendo aquí el criterio que marca el linde de tan dilatado aniversario, según el sistema convencionalmente adoptado para ello –aquel que determina que el n  10 comienza cuando el 9 termina- ya que (saltándonos las múltiples anécdotas, vicisitudes y peripecias que dificultan hasta lo indecible la exacta ubicación temporal del evento) ni siquiera se cuenta con una localización exacta del punto de partida (que debería ser el a o 0, aunque tal número no se incorpora a las matemáticas vigentes hasta el S./ XIII). Y, por otro lado, tampoco pretendemos celebrar un umbral milenario de la Era Cristiana –ya que existen más de 40 calendarios vigentes basados en múltiples criterios- sino de la convencional Era de la Civilización Occidental.