Pepe Dámaso

Carcajada Blanca La Momia Luz así

Pepe Dámaso es un artista versátil, manifiesta su creatividad en diversos soportes: cine, fotografía diseños cerámicos, urbanismo, escultura, escenografías y decorados de ballet,... Sin embargo, es fundamentalmente un pintor que emplea con virtuosismo la técnica del collage. Entre sus influencias pueden citarse a César Manrique, Néstor de la Torre y Miguel Ángel Buonarroti. De los lenguajes artísticos baraja el ensueño del surrealismo, el dibujo modernista y la libertad del informal. Su temática es el sexo, la muerte y la historia. Y, los tres motivos frecuentes en su poética son: la caracola, evocación del mar y de la influencia; el ojo, símbolo del enigma de la mirada y de la sensualidad; y la calavera, símil de la muerte y el misterio. El objetivo de su trabajo es la belleza.

A mediados de los sesenta es ya un pintor formado. De entonces es su serie “Juanita", hecha con materiales pobres ensamblados dentro de la estética del arte pop, del realismo crítico y la nostalgia. También en esos años realiza su serie de "la muerte", pinturas surreales y hedonistas que tienen a la calavera por motivo y al collage por tegumento.

De 1976 es su serie de "La Umbría", un homenaje al poeta Alonso Quesada y al modernismo. La calavera y el collage perviven, lo novedoso es el espasmo sexual que sacude el lienzo y anega unos cráneos que se besan apasionadamente, o que exhiben un sexo corroído. El sexo y la muerte, la voluptuosidad y el estrago, anidan en estas pinturas.

En los ochenta la superficie pictórica aumenta su densidad, adquiere una consistencia calcárea y un aspecto decrépito. Se convierte en un muro donde el artista proyecta un mundo surreal o mítológico. Realiza ahora su serie más conocida, los "Héroes Atlánticos", una epopeya plástica de los caudillos aborígenes de las siete islas Canarias. La historia local y la estética universal se embridan, en un proceso similar al efectuado por destacados artistas canarios: Manolo Millares, César Manrique, Óscar Domínguez o Martín Chirino.

Ya en los últimos años, con la superficie aún agrietada, Pepe Dámaso, se acerca a la abstracción y a Planteamientos constructivistas. El blanco es ahora su color y la técnica del collage deviene grandilocuencia, escaleras y puertas se insertan en el cuadro.

En 1996, año en el que se le concede el Prendo Canarias, está trabajando en un homenaje a Fernando Pessoa. Vuelve el color e investiga los conceptos de secuencia y movimiento. En un tranvia que, como la vida, asciende hacia su desaparición.

BIOBIBLIOGRAFÍA