INTROSPECCIÓN

He sido invitado a hacer de pregonero en esta fiesta de cromáticas acrobacias, aunque seria mejor maestro de esta ceremonia, un siconauta, uno de esos navegantes siderales que se mueven como en casa por las sinuosas rutas de los universos neuronales.

 Me sustraeré a la tentación del análisis froidiano para adentrarme placenteramente en estos fotogramas del onírico mundo de Tino.

 Me cautivan los sensoriales trazos ejecutados seguramente entre la simbiosis de los gestos rítmicos y la melodiosa danza sensual que protagonizó el abrazo apasionado de la mano y el pincel, este ultimo empapado en jugosas y coloridas sensaciones, armonizándose para plasmar lo sutil, lo inusual, lo etéreo en suma.

 


S/título
Acrílico 1,16 x 1.25 cm

La cara no oculta del ser
Técnica mixta. 0,40 x 0,50cm

Ante la propuesta de Tino, nuestros ojos se aúnan también desnudos a esta desnudez de lo creado, a ese territorio dúctil que no se ha conformado del todo en la obra que contemplamos, sino que adquiere creación, conformación, cuando su visión interactua con nuestra propia inteligencia y con la experimentación de nuestra personal sensibilidad por lo observado, lo que manifiesta que la obra no es estática, sino viva, que no es inalterable, sino moldeable.

 Lo surrealista nos interpreta mejor si cabe que lo pragmático porque se ha descomprometido de lo conceptual, su praxis es la libertad y el atributo de los que abrazan este precepto es la de concitar la duda sobre su cordura. Hoy tenemos aquí un ejemplo vivo de aquellos a quienes nos referimos.


 

No intentaré una definición o un interpretación del estilo pictórico de la obra de Tino, entre otras cosas porque desconozco las leyes de la sinopsis artística, y presiento que como en tantas actividades humanas es solo un pretexto urdido por la dinámica de la dominación, o sea por la propensión que muchos tienen a crear compartimentos estancos en sentido vertical, impenetrables para los demás, o sea recintos donde todos no pueden entrar a menos que ostenten algún particular pedigrí.

 Por eso Tino me ha sorprendido y presiento que a muchos, porque representa el paradigma de lo indefinible en términos pictóricos, y su esfuerzo por serlo, resulta tan fútil que queda reducido a la expresión de su naturalidad, sobre todo por haber logrado eso, expresar, expresarse,? que difícil.  Enhorabuena Tino por tu éxito, por el éxito que cononsiste y en primer lugar, en tu propia aprobación.

Juan Mederos

Composición
Acrílico. 0,40 x 0,50 cm