
Clark, músico aficionado y bibliófilo, proporcionó el soporte económico fundamental de la orquesta durante los primeros 15 años de vida de la misma. Fue Clark quien llevó a Los Angeles al británico Rothwell -que había estudiado con Bruckner y sido director adjunto con Mahler-, para que se pusiera al frente de la nueva orquesta. La capacidad de Rothwell para reclutar músicos de prestigio, su interesante programación y su vivo interés por los proyectos educativos y por los conciertos para niños (fue creador de los muy elogiados programas Symphonies For Youth de la Philharmonic contribuyeron a acelerar el éxito y el futuro desarrollo de la Orquesta.
Rothwell dirigió la Philharmonic (en el Trinity Auditorium primero y, más tarde, en el Philharmonic Auditorium) hasta su muerte en 1927. Durante dicho período, la Philharmonic inició su asociación con el Hollywood Bowl donde, en 1922, ofreció su primera temporada de Symphonies Under the Stars (Sinfonías bajo las estrellas).
A Rothwell le ha sucedido una ilustre serie de directores: George Schneevoigt (1927-1929), Artur Rodzinski (1929-1933), Otto Klemperer (1933-1939), Alfred Wallenstein (1943-1956), Eduard van Beinum (1956-1959), Zubin Mehta (1962-1978), Carlo Maria Giulini (1978-1984), André Previn (1985-1989) y, en la actualidad y desde 1992, Esa-Pekka Salonen.
Durante el mandato de Z.Mehta, en 1964, la Philharmonic inició su residencia en el Dorothy Chandler Pavilion, del Music Center del Condado de Los Angeles. Su primera gira por el extranjero, bajo la dirección de Wallenstein, tuvo lugar en 1956 y consistió en un impresionante "viaje de buena voluntad", patrocinado por el Departamento de Estado, que a lo largo de diez semanas, ofreció 58 conciertos en toda Asia. En 1967, Zubin Mehta estuvo al frente de otra gira, también patrocinada por el Departamento de Estado, en la que la Orquesta ofreció 39 conciertos en 23 ciudades de todo el mundo. Asimismo, bajo la dirección de Mehta, la Orquesta comenzó a realizar giras por los Estado Unidos.
Con Esa-Pekka Salonen, la Orquesta ha logrado unánimes elogios a nivel internacional por sus estancias en el Festival de Salzburgo de 1992 (primera orquesta americana residente que ha participado en ópera y conciertos) y en el de Lucerna de 1993, así como por sus giras por Japón y Taiwan, en la primavera de 1994, y por Europa en el verano del mismo año.
La Philharmonic goza además de una prestigiosa lista de grabaciones discográficas. En Abril de 1991, la Orquesta con Salonen al frente, inició una serie de grabaciones para Sony Classical que han sido altamente elogiadas por la crítica, pero la Orquesta ha grabado también para muchos otros sellos con otros directores.
Son más de un millón de californianos que cada año disfrutan de las actuaciones de la Philharmonic, y muchos miles de personas más de todo el mundo la escuchan en sus giras o a través de sus grabaciones. Aparte de sus conciertos y sus discos, la tradicional perfección musical de la Orquesta se manifiesta asimismo a través de sus variados programas educativos, sus conciertos de Música de Cámara y de Música Nueva, sus principales series de recitales anuales y una amplísima gama de actividades comunitarias.
