El proyecto “Tajea” ganador del concurso de ideas para rehabilitar Chinguaro  

Su propuesta es novedosa, arriesgada, rica y progresista, según Ricardo Melchior, presidente del Cabildo de Tenerife.

   

JORGE ALONSO VILA

El proyecto "Tajea", presentado por los arquitectos José Lucas Delgado, Carlos Bermejo y Francisco Javier Carrancho, ha sido el ganador del concurso de ideas para la rehabilitación del Bien de Interés Cultural (BIC) de Chinguaro. Su realización permitirá dignificar y salvar la arqueología del lugar, a la vez que recuperar su significación religiosa como punto de peregrinaje.

El fallo fue a dado a conocer por el presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, y la consejera de Cultura, Dulce Xerach, en el transcurso de una rueda de prensa celebrada en el salón noble del organismo insular a la que asistieron, por parte del municipio de Güímar, el alcalde, Rigoberto González; el primer teniente de alcalde, Néstor Marrero; y el concejal de Cultura, Javier Eloy Campos, además de Julián Armas, en representación del Obispado, entre otras autoridades.

El fallo del jurado indica que la propuesta ganadora es "novedosa, arriesgada, rica y progresista", lo que le capacita como "la mejor para resolver el problema paisajístico que se plantea".

Además, es "exportable a otros ámbitos insulares, consciente con la realidad histórica del lugar y presenta una gran calidad arquitectónica y gráfica", agrega el jurado, compuesto por representantes del Cabildo, del Ayuntamiento, el deán de la Catedral de La Laguna, arquitectos y arqueólogos.

La Charca, pieza clave

La base del proyecto es el agua y sus canalizaciones, según el equipo redactor. Su principal novedad se centra en integrar en él la actual charca de Las Cruces, en cuyo interior se situaría el centro de visitantes, que podría ser el gran museo de la cultura canaria, según ha dicho el edil de Cultura, Javier Eloy Campos.

Una vez elegido el diseño a realizar, en el que se contempla también las construcciones de un centro de peregrinos y de una ermita, así como la recuperación de la antigua cueva del mencey. El siguiente paso será la redacción del proyecto, para el cual las tres administraciones, Cabildo, Obispado y Ayuntamiento, deberán ponerse de acuerdo en sus detalles con los arquitectos ganadores de este concurso de ideas.

Luego se comenzaría a ejecutar la obra, previa compra de esta charca, sobre la base del convenio firmado el año pasado entre estos tres organismos, que recoge el compromiso de la corporación insular de asumir los costos de la organización del certamen, así como el 80 por ciento de las obras que, con posterioridad al mismo, se decidan acometer en la zona. El Obispado aportará el 10 por ciento de este presupuesto y el Ayuntamiento se ocupará de abonar este premio, tasado en tres millones y medio de pesetas. El Cabildo tiene ya contemplado en sus presupuestos una aportación de 800 millones de pesetas.

La redacción del proyecto contará con el respaldo del Plan Especial de Chinguaro, aprobado definitivamente por el Ayuntamiento el año pasado. Viene a ser el marco global necesario y de obligado cumplimiento para poder desarrollar urbanísticamente la zona.

Lugar histórico

El Chinguaro es un pequeño barranco rodeado de cuevas donde residían en invierno los Menceyes de Güímar y que también tiene un importante significado religioso, ya que fue el primer lugar en que se depositó la imagen de la Virgen de Candelaria, patrona de Canarias.

La talla religiosa fue encontrada por cabreros guanches en torno al año 1392 en la playa de Chimisay y llevada ante el Mencey. Fue un joven aborigen capturado en la zona por los conquistadores, Antón Guanche, quien tras ser evangelizado en Lanzarote y devuelto a las costas de Güímar explicó al Mencey el significado de la talla de la Virgen de Candelaria.

Este punto se convirtió en lugar de peregrinaje para los cristianos, que al llegar colocaban cruces como testimonio de su visita y de la importancia de esas tierras; con el tiempo, se erigió sobre la cueva del Mencey un pequeño templo, la Ermita de las Cruces, derribada en 1986 con motivo de unas excavaciones arqueológicas y cuya recuperación abandera el Obispado Nivariense.

Significado histórico

Uno de los hechos que dota de importante significado histórico a Chinguaro es que, según los expertos, allí tuvo lugar la única conexión entre la cultura guanche y la de los canarios actuales, a través de la devoción a esta imagen.

La única frase completa que se conserva en guanche, "Achamayex guayaxerach acharon achaman" (Esta es la madre sustentadora del cielo y la tierra) fue pronunciada en la Ermita y constituye el único ejemplo conocido de sincretismo entre la antigua cultura aborigen, que pensaba que la tierra soportaba al cielo, y la creencia católica de que ambos fueron creados por Dios.