
ANTECEDENTES
De
todas las antiguas parroquias gomeras, ésta de Alajeró es
la que llega a nosotros con un desconocimiento mayor. Sus archivos conservan
gran parte de los libros sacramentales, pero los otros que afectan al edificio
y a su contenido, han desaparecido. Tenemos que recurrir a los datos documentales
de instituciones que tuvieron relación con ella: la parroquia de La
Asunción de San Sebastián, el Obispado, etc.
Se ha dado como fecha de fundación el año de 1550. Desde un
principio se coloca bajo la advocación del Salvador y durante más
de un siglo permanece vinculada plenamente a la Asunción, erigiéndose
como parroquia en 1681. El frente del templo ofrece una curiosa fachada por la utilización
de la piedra como único material, denominada acertadamente por algunos
entendidos como campanario fachada, emparentándola con las torres
fachada de la Baja Andalucía.
En cuanto a la cronología de su construcción podemos decir que
tiene solución renacentista-manierista, por lo que se puede datar
su construcción dentro del siglo XVI.
El trazado de la fábrica es desproporcionado, pero no antiestético.
La nave de 23,20 m. de largo por 5,10 de ancho, es a toda vista excesivamente
angosta, lo que corrobora su altura.
A
nuestro juicio resulta muy atractivo el hecho de que en uno de los lugares
más aislados de la Isla se sienta la necesidad de superar el simple
estadio del propio menester para ir en busca de la necesidad artística.

Ya en el siglo XVIII se le adosa una capilla casi cuadrada, -5,87 m por 5,80 m.- en el costado del Evangelio y precediendo a la capilla mayor. Todo ello termina por descomponer nuestro habitual sentido de la proporción. Pero esto, a su vez, se ve compensado por el empleo del orden clásico a través de las sobrias y elegantes pilastras toscanas encargadas de articular la construcción. La techumbre, bastante renovada a finales del siglo XIX, se compone de armaduras mudejáricas. En 1864, la capilla de San Vicente se derrumbó; poco después cayó también el testero de la capilla mayor y el templo tuvo que cerrarse. Su restauración se hizo de manera irregular y en dos momentos; el primero se remató el 15 de agosto de 1865 y correspondía a la nave. La capilla de San Vicente tardó algo más, de modo que no podemos hablar de una obra concluida hasta un año después.
Hoy
en día, además de su interés arquitectónico,
el templo posee una de las piezas más atractivas del patrimonio
religioso de la Isla: El Crucificado. La obra parece posible que sea del
siglo XVI, de un artista de fuerte tradición arcaizante.
También merece la pena mencionar la custodia de plata, trabajo manierista de la escuela indiana, del siglo XVII.
Las obras se han realizado hasta ahora, sobre todo, en la cubierta del edificio, pues se ha quitado toda la techumbre al descubrir que los sistemas de apoyo de la estructura estaban todos atacados por insectos xilófagos.
ESTADO DE LA OBRA
Esta
restauración, incluida dentro del "Plan de Actuación Especial
de La Gomera" , ha sido adjudicada a la empresa Construcciones Escuela
S.L, inciándose las obras con el desescombro y levantamiento de
la cubierta para su inspección por la dirección facultativa,
que estimó, ante el lamentable estado de la madera
de la cubierta, que se hacía imprescindible su completa sustitución,
así como la de la teja que la recubre.