RESTAURACIONES EN FUERTEVENTURA Y LANZAROTE 
 
CASTAÑEYRA Y SALINAS S.C. 

Desde el año 1996 en Fuerteventura, Lanzarote y Tenerife está desarrollando su labor de restauración del patrimonio histórico la empresa Castañeyra y Salinas, fundamentalmente en el área de los bienes muebles.

Cuenta entre sus integrantes con dos profesionales de larga trayectoria en Canarias: Loren Mateo Castañeyra y María Jesús Morante y un restaurador de muebles formado en Florencia, Jesús Salinas, además de un amplio equipo colaborador.

Entre sus últimos trabajos cabe citar la restauración de los retablos de Tuineje, Las Pocetas y El Time (todos ellos en Fuerteventura); obra escultórica en Teguise, una de cuyas imágenes, San José, ha sido recuperada para el culto tras un interesante proceso de eliminación de intervenciones anteriores inadecuadas, lo que ha sido la base de una ponencia en las Jornadas de Estudio sobre Fuerteventura y Lanzarote, y pintura de caballete de gran tamaño, como el Cuadro de Ánimas de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe de Teguise.

En todos estos trabajos se llevan a cabo análisis estratigráficos de los materiales componentes de las obras, informes previos, estudios históricos e informes finales, con importante aportación documental histórica, iconográfica y fotográfica de los procesos de restauración. Cuando así lo exige la obra, se realizan otros estudios, como los aportados por los análisis con rayos X. Como ejemplo, podemos citar el retablo mayor de San Miguel Arcángel de Tuineje, durante cuya restauración se llevó a cabo el estudio radiográfico de los lienzos que flanquean la hornacina del ático, ya que en el transcurso de los trabajos se percibieron pinturas subyacentes. Estas se revelaron, probablemente, como las antiguas representaciones que se hicieron para la primitiva y desaparecida ermita, que estuvo bajo la advocación de la Virgen de los Desamparados.

En todos los proyectos se valora sobre el resto, según criterios actuales, generalizados y difundidos desde los grandes centros de restauración en el mundo, los tratamientos de conservación de los materiales componentes de las obras y el estudio de las causas de deterioro, posponiendo para segundas fases la recuperación del aspecto estético de la obra, ya que se tiene en cuenta que el patrimonio histórico mueble en mal estado es grande y muy escaso el presupuesto dedicado a ello. Sin embargo, en aquellas ocasiones en que la obra impone la realización de los procesos encaminados a la reintegración estética, ésta se considera imprescindible dentro del proyecto.

Asimismo, la empresa tiene en cuenta la gran importancia de la conservación preventiva, por lo que da preferencia a este aspecto en sus trabajos. Considera que tan importante como los tratamientos de restauración que se realizan a las obras que están bajo su responsabilidad, es el hecho de instalarlas después en condiciones: en muros sin humedad, áreas libres de excesivo polvo o zonas que reciben demasiada luz, por poner ejemplos de la importancia del medio en la conservación futura del patrimonio mueble.

Han trabajado para la Dirección General de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias en la recuperación del púlpito de la iglesia de San Ginés, en Arrecife, y en la restauración del Cristo del altar mayor y de la Virgen de Guadalupe, ambas en la misma iglesia.

Al mismo tiempo, María Jesús Morante Rodríguez, y sobre la base de su amplia experiencia en el patrimonio mueble de Fuerteventura, ha llevado a cabo el estudio comparativo de materiales componentes, técnicas y estilos, de la obra pictórica más importante de la Isla, que incluye once cuadros de Ánimas, varias series importantes, pintura mural, de retablos y otros cuadros de temática variada de gran calidad.

Un avance de este estudio podría considerarse el trabajo llevado a cabo por la misma autora en colaboración con Loren Mateo Castañeyra titulado «La pintura en Fuerteventura y su conservación», presentado en las I Jornadas de Historia de Fuerteventura y Lanzarote y publicado por el Cabildo Insular de Fuerteventura como separata.

Como profesionales involucrados en la conservación del patrimonio histórico de Canarias, otras labores de los componentes de Castañeyra y Salinas, aun años antes de la formación de esta empresa, van encaminadas al tratamiento global de los problemas de los bienes muebles del Archipiélago, en colaboración estrecha con otros restauradores, con la Iglesia y con los organismos oficiales, además de ejercer la enseñanza de la profesión (para el Cabildo Insular de Fuerteventura y el Programa de Formación y Asistencia Técnica Internacional) y promover la Asociación de Conservadores Técnicos de Canarias.